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La Coctelera

Un empresario tira a la basura el brazo recién seccionado de un empleado

El joven no cotizaba y cobraba 700 euros al mes por doce horas de trabajo al día

El trabajador boliviano manifestó ayer que estaba empleado en la empresa en situación ilegal y que trabajaba doce horas al día por las que cobraba 700 euros al mes. Su cuñado añadió al respecto que «muchos» de los trabajadores de esa empresa están «en situación ilegal» al igual que Franns, que trabajaba de once de la noche a once de la mañana y que cobraba por jornada 23 euros, lo que suponía un sueldo de 690 euros al mes. La hermana del accidentado, pidió ayuda «a personas y sindicatos» para que este caso no se quede «así» y lo sucedido a su hermano pueda «tener consecuencias». Comisiones Obreras ya le ha ofrecido al ciudadano boliviano asesoría jurídica gratuita. Los responsables de la empresa en la que trabajaba Franns reconocieron que el joven no tenía contrato pero sostuvieron que sí le prestaron la ayuda necesaria cuando sufrió el accidente.

Sin su brazo izquierdo, sin trabajo y sin prestación por desempleo. Así quedó Franns Rilles Melgar, un trabajador boliviano de 33 años que perdió el pasado 28 de mayo la extremidad con una máquina de amasar en una panificadora del polígono de Real de Gandía (Valencia). La historia todavía es más truculenta: el joven inmigrante fue abandonado por su jefe a unos 50 metros antes de llegar al hospital porque carecía de contrato de trabajo y no estaba dado de alta en la Seguridad Social. Los médicos tampoco pudieron reimplantar el brazo al ciudadano boliviano porque el responsable de la empresa, en lugar de llevar la extremidad al centro de salud, la había tirado a un contenedor de basura. El joven, que afirmó ayer encontrarse «bien» y sin «miedo» a su jefe, llevaba trabajando en esta empresa algo más de un año y medio, sin contrato de trabajo, al igual que el resto de los compañeros, según denunció su hermana, Silvia. En el momento del accidente, el joven se hallaba amasando 40 kilogramos de harina cuando se le cayó una bolsa que hizo le quedó enganchado el brazo izquierdo en la máquina. Fue él mismo quien desconectó el aparato. Según su hermana, «perdió el brazo, pero la máquina podía haberle tragado si no la hubiera apagado». Ayudado por un viandante Tras el incidente, el jefe del joven lo subió a su vehículo y dijo de llevarlo al hospital San Francisco de Borja de Gandía, aunque unos 50 metros antes de llegar, le obligó a bajar y lo abandonó en plena calle, «mientras perdía mucha sangre». Tuvo que ser un viandante el que ayudó al joven a llegar al servicio de Urgencias del hospital de Gandía, y una vez allí, los médicos se pusieron en contacto con el cirujano Pedro Cavadas y su equipo para ver si le podían reimplantar el brazo. Según indicó el cuñado del accidentado, Mario Azogue, los médicos «no pudieron hacer nada» por conseguir que Franns no perdiera la extremidad, ya que el brazo fue encontrado tiempo después dentro de un contenedor, «en un par de bolsas de plástico» que contenían también restos de masa pan. Por su parte, la Guardia Civil de Gandía dejó en libertad a los dos jefes del trabajador inmigrante tras tomarles declaración. Los agentes detuvieron a los dos jefes, hermanos propietarios de un horno, el pasado martes por un delito contra los derechos de los trabajadores porque, supuestamente, tenían trabajando a su cargo a personas sin ningún tipo de contrato.

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Tras emborracharse juntos se echaron a dormir hasta que el primo se levantó con los pantalones bajados y dolor en el ano.

Entrada

Los primos cenaron juntos, se tomaron las uvas y tomaron cerveza hasta las cuatro de la madrugada. Posteriormente descansaron varias horas, hasta que a las diez de la mañana comenzaron de nuevo a beber.

Sin embargo, dado el estado de embriaguez que presentaban, decidieron acostarse vestidos en la misma habitación, el procesado en la cama pequeña, y en la grande, su primo.

Sobresalto

Aproximadamente una hora y media más tarde, el primo se despertó sobresaltado, con los pantalones y calzoncillos bajados y con un fuerte dolor en el ano.

Sobre él se encontraba el acusado, a quién propinó un codazo para apartarlo, e inmediatamente se dirigió a la cocina, cogió un cuchillo y salió dispuesto a vengarse de la supuesta afrenta sufrida.

Su esposa, que no entendía lo que sucedía, le sujetó con la ayuda de sus hijos y ordenó al procesado que se marchara inmediatamente de la casa.

La víctima salió corriendo tras él y logró retenerlo en casa, hasta que llegó la Policía, pero por vergüenza no contó lo sucedido.

Cuando el primo recibió asistencia médica, se comprobó que sufrió una fisura del esfínter anal, que corroboró la penetración.

Una confusión

El acusado confesó ante la autoridad judicial que "se equivocó de cama a su regreso, cuando se levantó a orinar y había confundido a su primo con su novia".

Por estos hechos, la Sección Tercera ha condenado al hombre como autor de un delito de abusos sexuales con el atenuante de embriaguez, y deberá indemnizar a su primo con 6.000 euros por los daños morales.

Una niña china reconoce miles de caracteres necesarios para leer

La pequeña es capaz de reconocer más de 2.000 de los 3.000 caracteres chinos necesarios para leer y comunicarse, frente a los miles de alumnos que, con bastante más edad que ella, reconocen como una ardua tarea aprender tan complicado alfabeto.

 

Para Li Tianqi, este alfabeto es "como un trozo de pastel", solo supone un juego más para realizar en casa, según su madre. Incluso leen libros juntas.

Pero no contenta con su aprendizaje del lenguaje, la mamá tiene previsto que su pequeña avance también en matemáticas.

Dice que puede entender los números entre el uno y el mil, pero asegura que va a comprarle juguetes con números impresos para ir aprendiendo más cosas en esta materia.

 

Muere un trabajador de PortAventura atropellado por una vagoneta

El accidente laboral tuvo lugar cuando un hombre, de 55 años, fue atropellado por una vagoneta mientras realizaba labores de mantenimiento en una de las atracciones del parque.

 

El trabajador fue trasladado de inmediato al centro médico de PortAventura donde falleció poco tiempo después. Aunque se investigan las causas del accidente, la empresa ha asegurado que "no se ha debido al mal funcionamiento de las instalaciones".

 

Tras el accidente, se ha procedido a avisar de inmediato al servicio de emergencias médicas SEM, que ha intentado reanimarle, "pero, lamentablemente, no ha sido posible".

La zona donde se ha producido el accidente ha sido acordonada y cerrada al público para investigar las causas de este accidente laboral.  

El fallecido era vecino de El Catllar y trabajaba para una contrata.